Una franquicia como cualquier cosa en la vida, tiene sus beneficios y riesgos, y es importante conocerlos muy bien.

 Cuando se “compra una franquicia” se está comprando un sistema de distribución. Se están comprando los derechos de distribuir la línea de productos y el sistema respectivo que los acompañan. En pocas palabras, un franquiciado negocia los derechos de usar la marca de otra persona para iniciar su negocio. En la mayoría de los casos, esto viene junto con requisitos estrictos y estándares mínimos que deben cumplirse.

El valor de una franquicia está vinculado al establecimiento de un sistema conocido para hacer dinero (el sistema de franquicia) y la marca de los productos y servicios que se ofrecen, algo que lleva tiempo para establecerse plenamente.

Al acordar la distribución de los productos y servicios de otra empresa, utilizando su marca y propiedad intelectual, el franquiciador y el franquiciado se entrelazan estrechamente en una relación que dura mientras continúe el acuerdo de franquicia. Sin embargo en este matrimonio, el control tiende a ser unilateral para favorecer fuertemente al franquiciador. Este control es importante, ya que permite al franquiciador mantener los estándares que a su vez preservan la marca que se vende.

Antes de comprar cualquier franquicia es necesario revisar cuidadosamente los “documentos de divulgación”, que son los documentos que describen cómo el negocio está rindiendo financieramente. Algunas provincias (Alberta, Ontario, Isla del Príncipe Eduardo y Nuevo Brunswick) tienen una legislación que establece lo que los franquiciadores están obligados a revelar, mientras que otras se basan en contratos y jurisprudencia.

Es fundamental que se obtenga un buen asesoramiento legal de un abogado con experiencia en derecho de franquicias en las diversas  provincias de Canadá donde se va a operar antes de firmar un contrato; ya que cada provincia canadiense tiene su propia reglamentación.

Es cierto que será difícil buscar ideas tangenciales -“carta blanca”- si se compra una franquicia. Sin embargo, eso no significa que no se tendrá ninguna injerencia en el desarrollo futuro. Las buenas franquicias solicitaran los comentarios y la colaboración de sus franquiciados, en especial para el desarrollo de productos y marketing.

Algunas franquicias proveerán un sistema completo, incluyendo un sistema de contabilidad, mientras que otras permitirán administrar sus propios libros, enviando una declaración detallada de ganancias y pérdidas a la sede, sobre una base regular para el cálculo de regalías.

Sin embargo, a pesar que se puede ser dueño del negocio eso significa que se puede vender el negocio, incluyendo el acuerdo de franquicia, a otra parte. Es probable que se posea el mobiliario y el equipo – todo dentro de su ubicación física, pero el contrato de franquicia puede estipular términos para la transferencia de la licencia de franquicia a una tercera parte. Esos términos favorecen fuertemente al franquiciador.

  

Un informe sobre la Ley de Franquicias de la Comisión de Leyes de Manitoba señaló que si bien las franquicias maduras tienen una probabilidad alta de éxito, por otro lado los sistemas de franquicias que están recién empezando a funcionar podrían  fracasar a tasas iguales o mayores que otras pequeñas empresas. Incluso la mejor franquicia de marca puede fallar en un lugar en particular, mientras que otras prosperan.

Al igual que con todas las empresas, el éxito de cualquier compra de franquicia depende en parte de las personas que lo van a operar. Una franquicia operada por alguien con malas habilidades de gestión y mal crédito es un riesgo, incluso para una gran marca.

La mayoría de los franquiciadores establecidos tienen procesos de selección diseñados para evaluar posibles franquiciados. En ese caso, las personas que están aprobadas para comprar una franquicia probablemente cumplirán los criterios para la financiación bancaria. Los franquiciados establecidos también a menudo tienen relaciones preexistentes con los bancos que pueden agilizar el proceso de financiación.

Independientemente, tanto en la solicitud de compra de una franquicia y en la busca de financiación bancaria, la propia experiencia y la solidez financiera serán consideraciones importantes.

En un extremo del espectro – uno que se querrá evitar – están las franquicias de inicio que buscan obtener efectivo rápidamente a través de las cuotas de franquicia. Estas franquicias pueden quedar corto en términos de los sistemas y el apoyo prestado a los franquiciados después de la firma del contrato.

En el otro extremo del espectro está la gran franquicia establecida con una marca muy popular. Mientras que el “factor de fama” puede tener un gran atractivo y los sistemas suelen ser muy bien desarrollados, también hay riesgos si es que el franquiciador permite la popularidad del concepto para conducir a una abundancia de franquicias en un área geográfica dada.

Una franquicia ideal es una que tiene un historial probado, una gestión comprometida y un franquiciador que busque el beneficio común con los franquiciados.

Adrian Barrios

Coordinador Expansión Franquicia – Canada